Un proceso de terapia trata de realizar la comprensión de la personalidad, de la forma de ser, de los aspectos positivos, pero también de aquellos conflictivos que están interfiriendo negativamente en la vida de la persona, son repeticiones continuas de los malestares.

El terapeuta observará desde fuera, y podrá ofrecer elementos que puedan ser pensados por el paciente ayudándole a su comprensión. De esta manera, juntos, terapeuta y paciente realizarán ese análisis psíquico que favorecerá sin duda la salud mental, y con ello una mejor adaptación al día a día.

 

Una visión especial: “E. Jiménez soltaba semillas que quedaban dormidas en la tierra, y que en el futuro, darían trigo”.

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